Rapa, la flor del Olivo

Rapa, la flor del Olivo

Oleicola San Francisco

Si paseas estos días por Jaén, notarás algo mágico. Nuestros olivares no son solo verdes; parecen cubiertos por un manto de diminutas flores de color blanco cremoso.
A simple vista es una estampa preciosa, pero para nuestra familia es un momento de contener la respiración.
Es lo que llamamos el "cuaje", el paso milagroso de flor a fruto.
¿Sabías que de cada 100 flores que ves, solo entre 2 y 4 llegarán a convertirse en aceituna?. El resto caerán al suelo de forma natural, pero ese pequeño porcentaje es el que guarda toda la esencia de la próxima cosecha.
¿Qué es lo que determina el éxito en estos días?
Básicamente, el termómetro. Para que este proceso sea un éxito, necesitamos temperaturas suaves.
  • El equilibrio es clave: Si el calor aprieta demasiado, la flor se seca antes de tiempo.

  • La brisa justa: El olivo se poliniza principalmente gracias al viento, que transporta el polen kilómetros de distancia.

  • Mayor cuaje, más salud: Cuando las temperaturas nos acompañan, el árbol sufre menos estrés y logra retener más frutos, garantizando que ese zumo de aceituna que tanto te gusta mantenga todas sus propiedades intactas.

En Oleícola San Francisco, miramos al cielo con respeto. Sabemos que para que tú disfrutes de un AOVE honesto en tu cocina, primero la naturaleza debe completar su ciclo en paz.
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